El Molino Solacuesta, cauce arriba
El Molino Solacuesta, cauce arriba

El río Arlanza da nombre a la comarca en la que se enclava Lerma. Además de regar sus tierras, permitiendo cultivar plantas y árboles, el río forma parte de la vida de los lermeños y otros pueblos que viven en sus orillas.

En el pasado, sus aguas movian las ruedas que, en los molinos, convertían el trigo en harina mientras que niños y jóvenes se bañaban en sus aguas para combatir el calor del verano; los árboles de sus orillas servían de materia prima para la fabricación de cestas y otros productos artesanos…

Además de su importancia para los seres humanos, el río es un lugar lleno de vida en el que crecen grandes árboles y plantas de todo tipo, mientras que sus aguas sirven de hogar a animales como el martín pescador o la nutria.

 

El río Arlanza da nombre a toda una comarca

El Arlanza recorre 130 kilómetros de este a oeste por la provincia de Burgos, creando paisajes muy variados. Se junta con el Arlanzón en Quintana del Puente, Palencia, aguas abajo de este lugar. No está claro quien desemboca en quien, pero los dos lo hacen un poco más adelante, en el Pisuerga.

Si en un primer tramo modela las tierras altas de la Sierra de la Demanda, formando paisajes espectaculares con relieves marcados y estrechas gargantas, a su paso por Lerma, el agreste Arlanza se hace fértil en la llanura, mostrando su cara amable y humanizándose por completo, en un mosaico continuo de campos de cultivo, de secano y de regadío, y sobre todo, de viñedos, uno de los distintivos de la comarca.

Desde el año 900 el río Arlanza marcó el avance cristiano de la Reconquista. Los fuertes y castillos que lo jalonan dan fe de ello convirtiéndose desde entonces en río simbólico de Castilla, por cuyos bosques y riscos vagan los espíritus de sus héroes fundadores.

 

Los ríos permiten la existencia de una gran cantidad de seres vivos

Los bosques asociados a los cursos de los ríos se llaman bosques de ribera o en galería. Están formados normalmente por árboles de hoja caduca y copas frondosas.

El Arlanza flanqueado de alisos, chopos y sauces
El Arlanza flanqueado de alisos, chopos y sauces

Son muchas las especies que forman este tipo de bosque: el álamo, el chopo y el sauce. Y es que si algo caracteriza a estos bosques es la gran diversidad de plantas que crecen en ellos.

A su vez, en estos bosques se instala toda una comunidad de animales: pequeños insectos, arañas, peces, reptiles, anfibios, pájaros… que convierten estos lugares en pequeños paraísos para la vida. Y es que, en la naturaleza, la diversidad en un verdadero tesoro.

El chopo acompaña al Arlanza en todo su recorrido

El chopo, con su tronco alargado y sus hojas gráciles, siempre movidas por el viento, es uno de los principales habitantes de estos bosques de ribera. Sin embargo, la mayoría de las choperas de la provincia de Burgos han sido plantadas por los seres humanos. Los chopos son árboles de crecimiento rápido que, en pocos años, alcanzan un tamaño adecuado para poder ser talado. Su madera, de poca calidad, es utilizada sobre todo para la elaboración de tableros de contrachapado.

Chopos de repoblación y autóctonos se mezclan en estas riberas y son difíciles de distinguir
Chopos de repoblación y autóctonos se mezclan en estas riberas y son difíciles de distinguir

Las choperas, tanto naturales como plantadas, tienen gran importancia por ser hogar y refugio de gran cantidad de seres vivos aunque está demostrado que las naturales albergan mucha más vida.

Los bosques de ribera son auténticas depuradoras naturales

Chopera plantada
Chopera plantada

En la naturaleza, nada se desperdicia. Los árboles que viven junto a los ríos, especialmente chopos y álamos, son verdaderas depuradoras que, junto con el agua, absorben todo tipo de sustancias contaminantes.

Algunos sistemas de depuración de aguas residuales utilizan estos árboles. Son los llamados filtros verdes. En ellos, el agua procedente de pueblos o ciudades se vierte directamente sobre choperas. Su gran capacidad para absorber el agua y los residuos hace que los contaminantes sean rápidamente eliminados.

Pero este proceso sólo es válido para poblaciones pequeñas. Cuando la contaminación es muy alta los árboles no son capaces de cumplir esta función. Nuestro papel como ciudadanos conscientes nos obliga a contaminar lo menos posible, colaborando con la conservación de ríos y arroyos.

El río Arlanza serpentea a los pies de Lerma

Bañada por las aguas del río Arlanza, Lerma se alza altiva sobre un cerro que dibuja su inconfundible perfil monumental. El río ha marcado la vida y la historia de estas tierras, pero su vegetación no siempre ha estado en las mismas condiciones, como puede comparar en las fotos.

En la actualidad, a su paso por Lerma, la vega del Arlanza está dominada por modernas explotaciones agrícolas, con cultivos de cereal, huertas y viñedos, e importantes granjas ganaderas. Todas ellas se combinan con nuevas y diversificadas instalaciones industriales, entre otras, las ligadas a la producción de vino de calidad, con la Denominación de Origen «Arlanza».

La vegetación de la ribera, no siempre ha estado igual
La vegetación de la ribera, no siempre ha estado igual



Río Arlanza mediados de los 60 del sigo XX
Aproximadamente en los años 60 del siglo XX